Gadafi gana terreno y pierde aliados

01/Abr/2011

El País

Gadafi gana terreno y pierde aliados

Libia. EE.UU. piensa en cómo armar a los rebeldes; Vaticano denuncia muerte de civiles | Escocia lo quiere interrogar; Londres le niega inmunidad
1-4-2011
AP, AFP Y ANSA
Los rebeldes sufrieron reveses sobre el terreno por tercer día consecutivo ayer, pero tuvieron a su favor la segunda renuncia de un diplomático jerárquico, señal de que se abren grietas en el régimen. EE.UU., en tanto, estudia cómo armar a opositores.
Alí Abdessalam Treki, ex canciller y presidente de la Asamblea General de la ONU, fue designado representante de Libia ante las Naciones Unidas tras una serie de renuncias a comienzos de la insurrección, pero Treki, quien se encuentra en El Cairo, dijo que no aceptaría ese ni ningún otro puesto del régimen dictatorial.
«No debemos permitir que nuestro país caiga en un destino desconocido», dijo en un comunicado que publicó en varios sitios de internet opositores. «Nuestra nación tiene el derecho de vivir en libertad, democracia y una buena vida».
Antes, la renuncia del canciller libio Musa Kusa, que voló a Inglaterra desde Túnez el miércoles y el gobierno británico dijo que había dimitido, fue confirmada por Trípoli. Este hombre cercano a Gadafi, fue el primero de una fuga de altos diplomáticos que se convirtió en una nueva amenaza para el gobierno.
«Creemos que el régimen se derrumba internamente», dijo el vocero opositor Mustafá Gheriani en Bengasi, la capital de hecho de los rebeldes.
Añadió que Gadafi es «un lobo herido y un lobo herido es mucho más peligroso que un lobo sano, pero esperamos que las deserciones continúen y creo que quedará sin nadie a su alrededor».
Los funcionarios libios que en principio negaron la deserción de Kusa, dijeron que renunció porque padece diabetes e hipertensión. El vocero oficial Musa Ibrahim dijo que recibió permiso para ir a Túnez y el régimen se enteró con sorpresa que había volado a Londres.
«Hablé con mucha gente y no es una noticia feliz, pero la gente dice, `¿qué importa? Si alguien quiere renunciar, la decisión es suya`», dijo Ibrahim.
Los países que participan de la campaña internacional de ataques aéreos consideraron la renuncia de Kusa una señal de debilidad del régimen.
Kusa «puede brindar información crucial sobre el pensamiento actual de Gadafi y sus planes militares», dijo Tommy Vietor, vocero del Consejo Nacional de Seguridad estadounidense. La deserción «demuestra que la gente del entorno de Gadafi comprende que su régimen está sumido en la confusión».
Abdelila Al-Khatib, enviado especial del secretario general de la ONU Ban Ki-moon, arribó ayer a Trípoli, dijo el vocero Farhan Haq. Se esperaba que pudiera hablar con la oposición, manifestó Haq sin entrar en detalles.
En tanto, Gadafi envió un emisario de su confianza a Londres para mantener conversaciones «secretas» con las autoridades, informó el diario local The Guardian. Quien habría viajado sería Mohamed Ismail, uno de los principales asesores de Saif al Islam, el hijo del dictador que anhelaba heredar el trono de su padre.
Armar a los rebeldes. El grito «Dios es el más grande», saludó ayer el paso de algunos aviones de la coalición en Arbain: un lugar sólo con un cartel en medio del desierto y donde centenares de rebeles trataban de reorganizarse tras su fuga en los últimos dos días de Ben Jawad, Ras Lanuf y Marsa Brega, ahora bajo el control del coronel Gadafi.
Estaban todos reunidos, aunque desordenados, sobre un trecho de calle de alrededor de un kilómetro, con sus jeep cargados de armas livianas. Belicosos como siempre pero seguramente desanimados, sobre todo por la superioridad evidente táctica y militar del «enemigo». La esperanza más grande que tienen es que las fuerzas aliadas les entreguen armas.
Por ahora el presidente estadounidense Barack Obama, que en un discurso no «descartó» recurrir a suministros de armas para salvar a la insurrección y que habría firmado un documento secreto para que se coordinara esta misión, no ha hecho pública una confirmación de que esto se llevaría a cabo. Por el mismo carril va el primer ministro británico David Cameron. La OTAN, que tomó ayer definitivamente el mando y realizó los primeros bombardeos, considera que su papel no es «armar al pueblo libio» sino «protegerlo».
Comandante en jefe de las fuerzas de la Alianza en Europa, el almirante estadounidense James Stavridis dijo el martes que hay «signos» de la posible presencia de militantes de Al Qaeda o del Hezbolá entre los rebeldes libios. Según fuentes oficiales de Washington esto sería lo que se estaría analizando antes de armar a los opositores.
Denuncia. El Vaticano señaló ayer que al menos 40 civiles murieron por los ataques aliados en Libia. La OTAN aseguró que investigaría la denuncia.
A quienes atacan a civiles, el general canadiense Charles Bouchard, que está al mando de las operaciones, les dijo: «Serían imprudentes si continúan con tales actividades. Les recomiendo cesarlas ya».
La Alianza realizó más de 90 incursiones aéreas desde que asumió el comando en la madrugada de ayer, dijo Bouchard desde su cuartel en Nápoles, Italia, en una videoconferencia con periodistas situados en Bruselas.
Kusa, un pilar del régimen
El ahora ex canciller libio, Musa Kusa, fue definido por la agencia France Presse como «un hombre fuerte de los comités revolucionarios, columna vertebral del régimen y asesor de confianza de Gadafi». Lo cierto es que el ex ministro era un pilar en la dictadura que azota desde hace 42 años. Fue viceministro de Exteriores de 1992 a 1994, cargo que dejó para asumir la jefatura del servicio de inteligencia. Y en 2009 se convirtió en canciller. Pero su carrera comenzó antes, ya en 1979 fue embajador de Libia en Londres, de donde fue expulsado por confesar admiración por los militantes del IRA y por respaldar el asesinato de compatriotas suyos opositores dentro de Gran Bretaña. También lo acusan de ser uno de los cerebros del atentado al avión de Lockerbie.
Ministro desertor citado a declarar por atentado
La fiscalía escocesa anunció que pidió interrogar al ministro libio de Exteriores, Musa Kusa, que llegó a Londres después de desertar, sobre el atentado de Lockerbie en el que 270 personas murieron en 1988.
«Notificamos que la fiscalía escocesa y las autoridades investigadoras quieren interrogar a Kusa en conexión con el atentado de Lockerbie», indicó la fiscalía escocesa.
«La investigación del atentado continúa abierta y seguiremos todas las líneas relevantes de indagación», agregó en un comunicado.
Kusa, uno de los hombres de confianza de Gadafi y ex jefe de los servicios de inteligencia, llegó el miércoles por la noche, «por su propia voluntad», a Londres procedente de Túnez, alegando que «ya no estaba dispuesto» a seguir desempeñando su cargo, según el ministro de Exteriores británico.
La fiscalía escocesa confirmó ayer que seguían buscando sospechosos del atentado contra el vuelo Londres-Nueva York de la compañía Pan Am que estalló sobre la localidad escocesa de Lockerbie.
El único condenado por este atentado, Abdelbaset al Megrahi, que cumplía cadena perpetua desde 2001, fue liberado en 2009 por razones humanitarias después de que los médicos le dieran tres meses de vida debido a un cáncer de próstata.
Muchos de los familiares de las víctimas piden aún una investigación independiente para tratar de dar respuesta a los interrogantes que dejó el juicio de Megrahi, en especial quién ordenó el atentado.
Kusa, allegado de Gadafi, es sospechoso de implicación en el atentado, y el ex ministro de Justicia Mustafá Abdel Jalil indicó en febrero, poco después de dejar su cargo, que la orden vino del propio líder.
El primer ministro británico, David Cameron, dijo ayer que su gobierno «responderá a cualquier solicitud» de las autoridades escocesas, recordando que al ex ministro libio «no se le ha concedido inmunidad». AFP